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Concertar una llamada
Concertar una llamada de 20 minutos
Veinte minutos, con hora fijada, por teléfono o por vídeo. No es una presentación: es una lectura franca de lo que es posible en el mercado que elija, con el presupuesto y el horizonte que tenga.
Hablamos portugués, inglés y español. Si prefiere escribir antes de hablar, el briefing de compra hace el mismo trabajo por escrito.
Cómo se concierta
Mientras el sistema de cita automática no está conectado, se concierta por correo — y sigue llevando menos de un minuto. Indíquenos tres cosas y le devolvemos dos propuestas de horario.
01
El mercado que le interesa: Portugal, España, Dubái, o aún sin decidir.
02
Dos o tres franjas horarias que le convengan, y el huso horario en el que se encuentra.
03
Si prefiere teléfono o vídeo, y en qué idioma.
Veinte minutos. Si no hay nada útil que decir, lo decimos en los primeros cinco.
Si prefiere que la conversación empiece por escrito, envíe antes el briefing. La llamada gana contexto y cunde más.
Enviar un briefing de compraQué ocurre en los veinte minutos
La llamada tiene una forma fija. Por eso cabe en veinte minutos y por eso no se convierte en una presentación.
| Minutos | Qué ocurre |
|---|---|
| 0 – 5 | Escuchamos qué busca, para qué fin y con qué horizonte. Si en esta fase resulta evidente que no somos las personas adecuadas para el caso, lo decimos aquí y la llamada termina antes. |
| 5 – 15 | La lectura: qué es posible en ese mercado con ese encuadre, qué no lo es y qué suele salir mal a quien compra a distancia en ese mismo tipo de operación. |
| 15 – 20 | El paso siguiente, si lo hay. Puede ser un briefing por escrito, una segunda conversación con el consultor del mercado, o nada — y nada es una conclusión legítima. |
Qué no es esta llamada
Cuatro cosas que no ocurren, dichas antes de concertarla en lugar de descubiertas durante.
No es una presentación de la empresa
No hay dosier institucional, no hay pantalla compartida y no dedicamos sus veinte minutos a hablar de nosotros. Lo que conviene saber sobre Rhamos está en este sitio y se lee en menos tiempo del que se tarda en escucharlo.
No hay inmuebles que enseñar
No abrimos con tres inmuebles que podrían interesarle. Sin criterio definido, enseñar inmuebles es ruido — y el criterio es justamente lo que la llamada sirve para establecer.
No pedimos mandato al final
No hay propuesta comercial en los dos últimos minutos. Si hay trabajo que hacer, se propone por escrito después, con honorarios definidos de partida y antes de cualquier visita.
No acaba en una lista
No entra en una secuencia automática de correos ni en una campaña de recontacto. Si quiere seguir leyendo, se suscribe a la nota diaria por decisión propia; si no quiere, no volverá a tener noticias nuestras.
Si quiere prepararla
No hace falta preparar nada. Pero con estas tres respuestas pensadas, la llamada rinde el doble.
01
Para qué es el inmueble: vivir, pasar temporadas, alquilar o preservar capital. Cada respuesta cambia por completo el criterio de búsqueda.
02
Cuál es el presupuesto total, y no solo el precio: precio, impuestos, escritura, obra prevista y coste anual de tenencia.
03
Qué es indispensable y qué es negociable. Es la pregunta que separa una búsqueda con criterio de una lista de filtros.
Si aún no tiene respuesta a ninguna de las tres, la llamada sigue teniendo sentido. Llegar a esas respuestas también es trabajo nuestro.
Si prefiere no hablar todavía
Tres alternativas, todas sin mandato y todas con respuesta por escrito.
Enviar un briefing
Seis preguntas, unos dos minutos, y recibe por escrito la misma lectura que tendría por teléfono.
Enviar un briefing de compraSolicitar una valoración
Si el asunto es un inmueble que ya tiene y quiere valorar antes de decidir si lo vende.
Solicitar una valoraciónEscribir a una oficina
Cada mercado tiene una dirección atendida, y la respuesta llega desde allí — no desde un servicio central.
Ver los contactos de los tres mercados